Rorro

¿Quién soy y por qué hago videos, doy conferencias y escribo libros?

 
Como te mencioné, me llamo Rodrigo Echávez, pero todos mis amigos me dicen Rorro, así que por favor dime Rorro con confianza.
 

Si nos vamos por el lado corto

  • Soy un optimista, creo que las cosas pueden cambiar.
  • Ingeniero industrial y de sistemas.
  • Creador de contenido positivo en redes sociales.
  • Autor de mi primer libro llamado “Tus ladrillos”.
  • Conferencista en universidades y empresas acerca de como cumplir nuestros sueños, de storytelling y de influencer marketing. (Así que si me quieres contratar, sólo mándame correo a rorro@mpvmanagement.com)
 

Si nos vamos por el lado filosófico

  • Soy todo lo que quiero ser.

Pero como me gusta mucho platicar, prefiero irnos por el lado interesante..

Mi nombre verdadero es Rodrigo Echávez. Nací en una ciudad que lo que tiene de fea lo tiene de bonita en la personalidad de su gente: Torreón, Coahuila (no se crean no está tan feo Torreón, pero eso sí, sus mujeres son de las más hermosas de todo México). Llegué al mundo el 19 de abril de 1993. Soy el más chico de mi familia, el pilón, mis hermanos tienen de 43 a 35 años, y yo, 24. Soy tío de 13 sobrinos e incluso, fui tío antes de nacer. Mi hermana mayor estaba embarazada al mismo tiempo que mi mamá. De hecho, iban juntas a checarse al doctor.


Me encanta ver las distintas personalidades de mis sobrinos, sus comportamientos y los amo muchísimo, siento como si fueran mis hermanos/hijos/primos. Creo que por esto mismo, el haber tenido la suerte de nacer en una familia llena de tanto amor, me hace comunicar valores en mis videos; tratar bien al prójimo, tener empatía con quien te rodea y medir a las personas por el tamaño de su corazón, entre otros temas.


Tengo formación católica y por 8 años fui misionero. Disfruto mucho convivir con la gente, platicar (lo puedes notar ahorita) y sobre todo, compartir un mensaje de vida con gente que lo necesitaba. Es por esto que mis videos llevan una semilla de amor con alguna reflexión positiva que tanto a mí como a cualquier persona le pueda agregar valor en su vida. Antes me iba de misiones y compartía un mensaje a 100 personas de un pueblito. Ahora, puedo hacer un video y que ese mensaje lo vean millones de personas.


Regresando al tema familiar, es importante mencionar que nací en clase media. Mis papás siempre hicieron su mayor esfuerzo por darme la mejor educación posible, pero poco a poco me fui dando cuenta de que no contábamos con el poder adquisitivo para seguirle el ritmo a mis amigos. Si quería algo, tenía que trabajar por ello. Entonces, gracias a que siempre fui un estudiante dedicado (digo dedicado y no inteligente, pues si le invertía mucho tiempo a la estudiada) recuerdo que mi primer emprendimiento fue vender guías de estudio en secundaria. Como no presentaba exámenes finales por exentar, tenía bastante tiempo para ir con los maestros y preguntarles los temas más importantes a estudiar. Llegué a vender guías de Biología a toda mi generación, la guía de Historia a dos generaciones completas y después empecé a dar tutorías a mis amigos y a mis amigas. Miss Charo, la directora de mi colegio, nos mandaba cartas a los mejores estudiantes y al final de cada carta había una frase que se me quedó grabada:

"Sigue así, porque lo que estás haciendo, vale mucho la pena."


Cuento esto porque ahora veo que la vida es una suma de acciones. Este comportamiento me llevo a ganar una beca del 50% en preparatoria, y de igual manera ganar una beca del 80%  para estudiar mi carrera universitaria en donde más anhelaba: el Tec de Monterrey Campus Monterrey.
Una cosa fue llegar a Monterrey, y otra cosa fue vivir en Monterrey. Tengo que aceptar que fue difícil; llegar siendo nadie, a una sociedad muy materialista, donde sólo se fijaban en tu apellido y te clasifican dependiendo al antro que salías. Todo era mucho más caro, y por ende, mis papás estaban esforzándose todavía más para apoyarme en mi educación. Hubo un momento de crisis en mi familia donde ya no podían mantenerme viviendo fuera y sin tener ninguna obligación, un cuñado mío creyó en mí. Decidió ser mi filántropo.

 

"Yo se que te va a ir bien, tu sigue echándole ganas."

 

En ese momento decidí esforzarme más, y empecé a trabajar en Banorte estando en mi 5to semestre de carrera. Fue mi primer trabajo formal, aprendí bastante pero empecé a fallar en las calificaciones, por lo que tuve que enfocarme en lo más importante: pasar Estadística II con Salmerón. 

Después trabaje como practicante en la Incubadora de Empresas del ITESM, donde conviví con gente admirable que estaba desarrollando proyectos muy innovadores. Ahí fue cuando mi vida dio un giro increíble: conocí a los fundadores de Tutton, una app para conectar personas en un mismo lugar, y empece a trabajar con ellos. Viví el sueno de cualquier emprendedor, bajamos fondos del gobierno, teníamos un inversionista de San Francisco, nuestra oficina era tipo Google, y lo mejor de todo es que nos acababan de aceptar en la aceleradora de negocios mas grande de Latinoamerica, Startup Chile. Gracias a Tutton, pude cumplir mi sue´o de viajar y conocer el mundo.

Tengo una junta en diez minutos, por lo que tengo que salir. Pero si ya llegaste hasta aquí, esta historia si continua y todavía no empieza lo loco...